Nuevo año, nuevos problemas para el crudo mexicano

En el lado no tan bueno de la noticia, poco más de una semana ha pasado en el que supone debería de ser un año de inversión en energía sin precedentes y, sin embargo, PEMEX, la compañía petrolera estatal, ha decidido no renovar una serie de contratos de los trabajadores de servicios petroleros.

Un vocero de PEMEX dijo a Bloomberg que los reportes de 10,000 trabajadores que no renovaron su contrato es exagerada y que la cifra “era de menos de 1500” lo cual reflejaba la nueva política de PEMEX de reducción de costos…

De acuerdo con el vocero, a pesar de que los trabajadores se encontraban bajo contratos temporales no esenciales para las operaciones (la producción no sería afectada, enfatizó), los cortes eran resultado “de la actual situación en la que las compañías se encuentran cortando costos” debido al desplome precios internacionales y, para ese efecto, mexicanos del petróleo.

México estará lanzando numerosas rondas de licitaciones este año, comenzando con bloques en aguas someras, las cuales se espera atraigan billones de dólares en inversión –a pesar de que no se sabe cómo afectará la caída de los precios aún. Sin embargo, en el lado amable de la noticia, PEMEX está negociando un intercambio de petróleo con autoridades de EEUU que le permitirá importar 100,000 barriles de crudo ligero al día. Esto sucede después de que Washington abriera la puerta a dichas exportaciones (de petróleo) después de 4 décadas de prohibición

Lo anterior permitirá a México tomar ventaja del gas shale barato de EE.UU., el cual podría detonar las operaciones de refinación del propio México –un giro económico dados sus altos precios de petróleo doméstico. PEMEX podría exportar su crudo pesado a refinerías en EE.UU. como contraprestación. Dicho intercambio hace sentido para PEMEX en el escenario actual de precios, que el mismo gobierno ha reconocido hará que se desencadene un corte de gastos. Esto es lo que Luis Videgaray, Secretario de Hacienda y Crédito Público, dijo respecto de cómo lidiar con el “muy adverso” escenario económico internacional:

“Nuestra prioridad debe ser mantener la disciplina macro económica para asegurar estabilidad. Me refiero específicamente a la política fiscal, donde el Presidente ha dejado claro que cualquier ajuste debido a la reducción de ingresos re realizará a través del gasto corriente”

“Esto significa que no habrá incremento alguno en el déficit público; por el contrario, el objetivo de este año es reducirlo…”

Los cortes en el gasto podrían ser bastante dolorosos, dijo Benito Berber de Nomur en una nota de investigación:

“…si los precios del petróleo permanecen alrededor de $40 por barril, el gobierno tendrá que reducir el crecimiento de gasto a 7.5% en términos nominales año con año (de un 10% promediado en los 10 años anteriores)”

Y, a pesar de que no haya impuestos directos previstos, el incremento en precios de gasolina es un impuesto implícito en si mismo, apunta Berber:

“Los precios de gasolina en México por encima del precio en EE.UU se convertirá en una importante fuente de dividendos fiscales. Estimamos que podrían representar 2.5% a 4.5% del PBI en dividendos adicionales. Adicionalmente, la mitad de la gasolina consumida en México es importada, siendo tanta como 0.5 millones de barriles al día con un precio 41% mayor que el de EE.UU.”

A manera de conclusión cabe decir que un ambiente económico poco alentador ensombrece la reforma energética mexicana. Podría ser un duro año por delante.

Posted on September 15, 2015 in Noticias

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