Los productores privados extraen sólo 8 mil barriles diarios

Ulises Juárez / Energía a Debate

Hasta el momento, la producción de crudo de las empresas privadas derivada de la Reforma Energética no alcanza ni siquiera los 8 mil barriles diarios, contra casi un millón 900 mil que tiene actualmente Petróleos Mexicanos, aseguró Gustavo Hernández García, ex director general de Pemex Exploración y Producción.

La producción privada, explicó, proviene básicamente de los contratos otorgados en la Ronda 1.3, de la cual la compañía Renaissance Oil Corp es la única que acredita un volumen relativamente significativo de entre mil 600 y mil 700 barriles de petróleo diarios.

“La producción de las empresas que actualmente están en México no llega a los 8 mil barriles diarios de crudo, derivado de la modificación en los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución. Ocho mil o diez mil, contra 1 millón 900 mil, no es nada”, subrayó.

Durante su participación en la presentación del libro “Ronda Cero, Ronda Uno. Despojo del patrimonio, entrega del petróleo y pérdida de la renta petrolera” escrito por Víctor Rodríguez Padilla y prologado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Gustavo Hernández explicó que las empresas de la Ronda 1.1 están en sus primeros cuatro años de exploración con compromisos de estudios, mientras que de la 1.2, la empresa Hokchi Energy quizá producirá 3 o 5 mil barriles por día hasta el año que entra.

Agregó que los farmouts que tiene Pemex en Ogarrio y Cárdenas-Mora producen alrededor de  6 mil barriles por día cada uno, pero de esos la contabilidad de Pemex es la mitad de cada uno porque el contrato con los operarios se encuentra bajo la modalidad de producción compartida.

Ante este escenario, Hernández García citó que la zona de Tampico-Misantla, en el yacimiento complejo de Chicontepec, tiene importantes recursos prospectivos de casi 30 mil millones de barriles de crudo equivalente en shale (lutitas), del total de 60 mil millones de barriles que están contabilizados por la CNH como recurso prospectivo descubierto por las empresas que operan en el país.

Afirmó que hay alta probabilidad de que cuando empiecen a operar las empresas en las áreas no convencionales del paleocanal de Chicontepec, se podría incrementar de manera sustancial la producción. “En el mejor escenario se podrían tener entre 30 y 50 mil barriles hacia finales de la siguiente administración federal”, estimó el también presidente de la Asociación de Ingenieros Petroleros de México.

En la presentación del libro, realizada en la Facultad de Economía de la UNAM, participaron también Fluvio Ruiz, comisionado independiente de Pemex; Jorge Eduardo Navarrete López, ex subsecretario de la Secretaría de Energía, y Gustavo Rodríguez Elizarrarás, ex presidente de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), además del autor del libro, Víctor Hernández Padilla.

Al igual que los demás participantes en el pánel, Gustavo Hernández reconoció que sería difícil reformar la Constitución para revertir la Reforma Energética, por lo que apuntó que un buen comienzo sería modificar las leyes secundarias, como la Ley de Ingresos de la Federación, la Ley de Hidrocarburos, la Ley de los Órganos Reguladores Coordinados en Materia Energética y todas las demás aprobadas el 11 de agosto de 2014.

Referente a la Ley de Ingresos, Hernández García dijo que cada año se establece el régimen fiscal que aplica para Pemex para hacerla rentable. Especificó que en el texto del artículo 19 Transitorio de la Constitución se establece que Pemex será una empresa enfocada a la generación de valor, por lo que sugirió que se haga un ajuste en esa Ley para que a las empresas de Pemex que no generaron valor durante el año fiscal, les sea regresado el costo que tenga para ellas y puedan así dejar de perder y hacerse competitivas.

Respecto a la Ley de los reguladores, aseguró que la CRE, la CNH y la ASEA deben tener un marco regulador de regulador, no de operador, como lo tienen actualmente.

También propuso que, como segundo paso, fortalecer efectivamente a Pemex dotándola de flexibilidad operativa sacándola del presupuesto. Esto sería quitando del artículo Vigésimo Transitorio la parte que dice que Pemex no estará sujeto a control presupuestal salvo el balance financiero. “Con que se quite eso, le da amplísima flexibilidad a la empresa porque ya podría jugar con su propio presupuesto y hacer uso de sus ingresos.”

El ex directivo de Pemex aprovechó también para hacer un recuento de algunos aspectos negativos del actual régimen que afecta a Pemex, pero que quedaron fuera del libro de Rodríguez Padilla.

Por ejemplo, dijo que existen asimetrías en los plazos de exploración con respecto a las empresas privadas; en la duración de las asignaciones de extracción; en los regímenes fiscales y en las remuneraciones para los trabajadores de la industria.

Al referirse a los plazos de exploración, explicó que son limitados para Pemex, ya que son tres años iniciales más dos de prórroga, es decir, cinco años; en tanto que a los licitantes de áreas contractuales de contratos ofertados por el Estado o de farmouts ofertados por Pemex, se tienen cuatro años iniciales más tres, es decir, siete. Y para el caso de aguas profundas, agregó, el periodo de exploración tiene cuatro años más dos prórrogas de tres, Pemex tiene solo tres más dos.

En la duración de las asignaciones de extracción, dijo que a Pemex se le entregaron títulos para 20 años, contra los contratos privados que tienen vigencias mayores, algunas con 25 años iniciales más dos renovaciones de cinco años cada una, y en aguas profundas por 35 años iniciales más dos renovaciones, la primera de diez años y la segunda de hasta cinco, es decir, 50 años.

En los regímenes fiscales, son más onerosos para las asignaciones que para los contratos de exploración y extracción, excepto el contrato de extracción para Ek-Balam que es incluso mayor que el del régimen de asignaciones.

En el régimen de remuneraciones para los trabajadores de la industria, Gustavo Hernández expuso que los de Pemex han sido homologados a los de la Administración Pública Federal pero no ha sido posible homologar sus ingresos con los del mercado incluso aquí en México.

Hernández García, al final, también criticó que, aunque en los artículos transitorios del texto constitucional se hace referencia a los contratos de exploración y extracción, la Secretaría de Energía hizo una interpretación para separar los contratos de exploración de los contratos de extracción, cuando se establece que deben ser juntos.

 

Fuente: https://www.energiaadebate.com/blog/3276/

Posted on May 1, 2018 in Noticias

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